Helado de yogur casero tipo llaollao
Si alguna vez has probado un helado de yogur tipo llaollao, seguro que sabes de qué textura hablo: un helado increíblemente cremoso, ligero, con un delicado punto ácido y un intenso sabor a yogur que lo hace completamente adictivo. Durante mucho tiempo he intentado conseguir esa misma textura en casa y, después de muchas pruebas y ajustes, por fin he dado con una receta que se acerca muchísimo al resultado de una heladería profesional.
La clave no está únicamente en utilizar un buen yogur, sino en conseguir el equilibrio perfecto entre los azúcares, los sólidos lácteos y el estabilizante. De esta forma obtenemos un helado de yogur muy cremoso, sin cristalitos de hielo y con una textura suave incluso después de permanecer en el congelador. Además, es una base perfecta para acompañar con fruta fresca, chocolate, galletas, frutos secos o cualquiera de tus toppings favoritos.
Si tienes una heladera y te gusta preparar helados caseros, esta receta es para ti. ¿No tienes heladera? no te preocupes: te daré unos truquitos para poder hacerlo tambien :)
Ingredientes
Para aproximadamente 1 litro de helado.
565 g de leche entera
70 g de nata para montar (35 % materia grasa)
250 g de yogur griego natural sin azúcar
55 g de leche en polvo desnatada
60 g de azúcar
38 g de dextrosa
25 g de azúcar invertido
20 g de Estabilizante neutro en polvo para helados (yo utilizo el estabilizante neutro en polvo para helados con aroma de yogur de Dayelet, si utilizas otra marca deberás ajustar la cantidad según recomiende el fabricante)
1 g de sal fina
Elaboración
PASO 1. Mezcla los ingredientes secos
En un bol mezcla muy bien el azúcar, la dextrosa, la leche en polvo y el Estabilizante neutro. Este paso evitará que el estabilizante forme grumos al incorporarlo a la mezcla.
PASO 2. Calienta la base
Pon la leche, la nata y la sal en un cazo y calienta a fuego medio.
Cuando la mezcla alcance aproximadamente 40 ºC, incorpora poco a poco los ingredientes secos mientras remueves continuamente con unas varillas.
Añade también el azúcar invertido y continúa mezclando hasta que todos los ingredientes estén completamente integrados.
PASO 3. Pasteuriza
Continúa calentando la mezcla hasta alcanzar 83 ºC, (hasta que esté a punto de hervir) removiendo constantemente para evitar que se pegue al fondo del cazo.
No es necesario mantener esa temperatura durante mucho tiempo; basta con alcanzarla para hidratar correctamente el estabilizante y mejorar la textura del helado.
PASO 4. Enfría rápidamente y agrega el yogur
Retira el cazo del fuego y enfría la mezcla lo más rápido posible. Puedes colocar el recipiente sobre un baño de agua con hielo hasta que baje de temperatura.
Cuando la mezcla esté aproximadamente a 25-30 ºC, añade el yogur griego.
Tritura durante unos segundos con una batidora de mano hasta obtener una mezcla completamente homogénea.
PASO 5. Maduración
Guarda la mezcla en un recipiente hermético y déjala reposar en la nevera durante al menos 12 horas.
Este paso es imprescindible para conseguir un helado mucho más cremoso y estable.
PASO 6. Mantecado
Vierte la mezcla en la heladera y manteca siguiendo las instrucciones del fabricante hasta obtener una textura cremosa similar a un yogur helado.
En mi heladera se tarda aproximadamente 60 minutos.
SI no tienes heladera tendrás que congelar la mezcla y removerla cada 30-40 minutos durante las primeras 3 horas para romper los cristales de hielo y no se noten los cristalitos al comer el helado.
PASO 7. Congelación
Puedes disfrutarlo inmediatamente si te gusta la textura tipo soft.
Si prefieres una consistencia más firme, pásalo a un recipiente hermético y congélalo durante unas 2 o 3 horas antes de servir.
Te recomiendo consumirlo preferiblemente en máximo dos semanas, para que se mantenga la textura cremosa.
Si preparas este helado de yogur casero tipo llaollao, me encantará ver el resultado. Puedes etiquetarme en Instagram @escakearte para enseñarme cómo te ha quedado y cuál ha sido tu combinación de toppings favorita. ¡Estoy deseando verlo!
Truquitos para conseguir un helado perfecto
Utiliza un yogur de buena calidad
El sabor del helado dependerá en gran parte del yogur que utilices. Escoge siempre un yogur natural sin azúcar y con un sabor agradable.
No te saltes la maduración
Es uno de los pasos más importantes de toda la receta. Durante esas horas el estabilizante termina de hidratarse y las proteínas lácteas absorben agua, consiguiendo una textura mucho más cremosa.
Enfría la mezcla cuanto antes
Cuanto más rápido enfríes la base tras la pasteurización, mejor conservará el sabor y la calidad del helado.
Sírvelo a la temperatura adecuada
Si lo has congelado varias horas, sácalo del congelador entre 5 y 10 minutos antes de servirlo. Recuperará su cremosidad y será mucho más fácil hacer bolas.
Personalízalo con tus toppings favoritos
Este helado combina especialmente bien con frutas, chocolate fundido, galletas desmenuzadas, cremas tipo Lotus, Nocilla o Dulce de Leche…..
Un consejo extra
Si buscas un resultado todavía más parecido al de una heladería, congela el recipiente donde vayas a guardar el helado antes de llenarlo. Así evitarás un cambio brusco de temperatura y conservarás mejor la textura. Puedes poner el helado en una manga pastelera con boquilla estrellada para servirlo, para conseguir un efecto como el de la foto, similar al de llaollao
Descubre cómo preparar unas espectaculares galletas de limón estilo Levain Bakery, con un exterior ligeramente crujiente, un interior tierno y un intenso aroma a limón. Una receta fácil, con chocolate blanco y todos los trucos para conseguir unas cookies gruesas, jugosas y llenas de sabor.